Un archivo bien ordenado con un bibliotecario que sabe dónde está cada cosa y te cita la fuente.
Recuperación aumentada: antes de responder, la IA busca en tus documentos y arma la respuesta con lo que encontró.
- Cuándo sirve
- Cuando tenés mucha documentación propia y la gente pierde tiempo buscando.
- Cuándo no
- Cuando la documentación está desordenada o desactualizada. Primero hay que ordenar el archivo.
Un empleado nuevo con instrucciones escritas y un supervisor que revisa.
Una IA que no solo responde, sino que ejecuta pasos: busca, completa, envía, registra.
- Cuándo sirve
- Para tareas repetitivas con reglas claras y un punto de control humano.
- Cuándo no
- Cuando la tarea requiere juicio que nadie puede escribir, o cuando nadie va a revisar.
El enchufe estándar para que una herramienta se conecte con otra sin adaptadores.
Un protocolo para que los asistentes de IA se conecten a tus sistemas de forma ordenada.
- Cuándo sirve
- Cuando querés que la IA lea o escriba en tus herramientas sin desarrollos a medida para cada una.
- Cuándo no
- Cuando el problema real es que los datos no existen o están mal cargados.
El técnico que va a tu casa en vez de venderte el aparato por catálogo.
Forward Deployed Engineer: alguien que trabaja dentro de la operación del cliente para que la tecnología funcione de verdad.
- Cuándo sirve
- Cuando el problema no es la herramienta, sino cómo encaja en tu forma de trabajar.
- Cuándo no
- Cuando el problema es chico y una herramienta estándar ya lo resuelve.
La cañería: si está mal diseñada, mueve el agua sucia más rápido.
Hacer que algo pase solo, sin que una persona lo dispare cada vez.
- Cuándo sirve
- Para tareas frecuentes, con reglas claras y datos confiables.
- Cuándo no
- Cuando el proceso todavía no está definido. Primero se ordena, después se automatiza.
El tablero eléctrico con disyuntores: decide qué puede pasar y corta cuando algo falla.
Las reglas sobre quién usa IA, con qué datos, para qué y bajo qué revisión.
- Cuándo sirve
- Siempre que haya más de una persona usando IA con datos de la empresa.
- Cuándo no
- Nunca sobra, pero puede ser de una sola página. No hace falta burocracia.
El plano de la instalación: sin él, cada arreglo empieza de cero.
La información de la empresa ordenada por áreas, procesos, normas y formularios.
- Cuándo sirve
- Cuando el conocimiento vive en la cabeza de pocas personas o se pierde cuando alguien se va.
- Cuándo no
- Cuando nadie la va a mantener. Una base vieja es peor que no tenerla.
La orden de trabajo: cuanto más clara, mejor sale el trabajo.
La instrucción que le das a la IA, con contexto, objetivo y restricciones.
- Cuándo sirve
- Siempre. Un buen prompt cambia más el resultado que cambiar de herramienta.
- Cuándo no
- Cuando se usa para tapar un proceso mal diseñado.
El empleado que, antes de decir "no sé", inventa.
Cuando la IA responde algo falso con total seguridad.
- Cuándo sirve
- Nunca sirve, pero se controla: con fuentes citadas, revisión humana y pruebas de aceptación.
- Cuándo no
- No se elimina del todo. Por eso toda tarea gestionada tiene un punto de control.
Mandar a alguien a un curso de especialización: sirve poco si antes no tiene el plano.
Reentrenar un modelo con datos propios para que se comporte de cierta manera.
- Cuándo sirve
- En casos puntuales, con muchos ejemplos de calidad y una necesidad muy específica.
- Cuándo no
- En la mayoría de las pymes: un buen RAG y buenos prompts resuelven antes y más barato.